Tierra mojada

Pasarán ocho largos años antes de que vuelva a pisar la tierra que me vio nacer, pasarán ocho tristes y largos años antes de que pueda volver a sentir el olor de las calles de mi pueblo, el ruido de sus viejos carros, el sol de sus tardes empolvadas, el saludo de los amigos, de los conocidos y de los desconocidos que también saludan (así es en mi pueblo, nos saludamos todos)… Pasarán ocho años que, en contra de mi voluntad, sufriré en carne propia, en mi piel y en las arrugas que aparecen en mi cara y en las canas que como fértil cañaveral de los valles de Cueto renacen fecundas en mi cabeza.

 

Pasarán ocho años que cuento y recuento, ocho años a los que les paso inventario cada día con la esperanza de que en un descuido, cuando menos lo espere, pasen por aquí los mismos que me quitaron el privilegio de visitar mi isla bella y se hayan robado -al menos- unas horas, unos días, un mes, o se roben de pronto el paquete completo donde guardo esos años, esos ocho años que el rígido almanaque me factura, pero en vano espero, ellos roban sueños, libertad, ilusiones, pero mis años no, mis años no los tocan y ahí los saludo cordialmente cada mañana, pues llega el momento que hasta afecto se les agarra a esos años, los sientes parte de tu día a día, parte de tu ser, parte de tu vida y tu historia.

 

Dijo Gardel que “veinte años no es nada” y la verdad creo que, si te los pasas cantando Tango quizás pasen volando, pero amigo Carlitos, si los pasas sufriendo por las cosas que añoras, por las sencillas cosas que te hacen suspirar y sentir orgulloso de tus raíces, sufriendo por volver a sentir en tu nariz después de una tarde con un sol que “raja piedras”, caliente como el fuego el olor a tierra mojada cuando empieza a caer la lluvia en en el suelo que pisas, si lo pasas así, cada segundo dura un año y un año dura siglos. Y no es el olor a tierra mojada de otras tierras, es el olor de la tuya, de tu tierra, la que sientes parte de tu cuerpo cual célula de tu piel, es el olor a esa tierra mojada, la que se extraña y sufre.

 

Pero limpio de odio mi alma y perdono pues como me dice mi padre: no ha de ser eterna una ley impuesta por el hombre… y me olvido de los ocho años y de todo lo negro que de mi alma pudiera brotar si en ellos pienso y cierro los ojos, me paseo por los retorcidos caminos del recuerdo y me siento en el portal de mi casita en Cueto, allá en la calle Luis Beltrán y espero tranquilo a que de pronto rompa a llover, un aguacero de esos que comienza sin previo aviso y en contra de los pronósticos de Rubiera; espero que empiece la lluvia, mi lluvia, para escuchar el concierto de las gotas cayendo en el techo de zinc y salpicando el piso del portal; espero que comience a llover para ver a mi mamá corriendo con una palangana para llenarla de agua de allí, de donde se filtra fresca por un agujero del techo.

Espero que empiece la lluvia para ver a los viejos del parque corriendo con un periódico en la cabeza (en forma de sombrero o barquito de papel) para no mojar sus canas; espero que llueva para recibir a cualquiera que se mete en mi portal a escampar (incluso con los zapatos sucios); espero que llueva para ver a las señoras con las sombrillas que se les viran al revés con el soplar del viento y que a veces les llueve más por dentro que por fuera, espero que llueva para ver cómo se borra el polvo de las calles, de las hojas, de las paredes y ver el lago que forma en el archiconocido bache de la calle y para respirar como divina droga de petricor, el olor que deja cuando serena y pura cae la lluvia… para respirar en mi hábitat, en mi suelo, en mi patria: el olor a mi tierra mojada.

 

Pero los sueños no son eternos, como no son eternas las leyes impuestas por el hombre, así que no demoro en despertar y vuelvo a aterrizar y a recoger de aquel rincón la factura que pago por no pensar igual, el precio que pago por salir del rebaño, el impuesto que pago por ser libre: mis ocho años… y arranco a vivir mi verdad, mientras, espero ansioso el próximo aguacero para cerrar mis ojos y soñar otra vez con el inconfundible olor que se desprende de la tierra mojada. Bendito aquel que en su paso por esta breve y fugaz pausa de vida, es capaz de dejar, al partir, una estela de luz que lo convierte en inmortal, por su obra y su obrar. Siempre orgulloso de lo que soy les recuerdo que nosotros no pedimos ser cubanos, sencillamente, tuvimos mucha suerte. Mil bendiciones a todos, que la vida les sonría y que cada paso que den sea firme y estrictamente bien calculado, reciban el saludo cariñoso de este amigo que los quiere: tierra-mojadaEl cuetense intranquilo

 

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Acerca de El cuetense intranquilo

Soy un sencillo intruso que se somete a pruebas que el destino le pone, escribo lo que quiero mientras pueda, el día que no pueda escribir lo que quiero, me dedicaré a pensarlo. Amo a mi familia más que a mi mismo. Soy de Cueto, Holguín, Cuba y tú?
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3 respuestas a Tierra mojada

  1. juevestriste dijo:

    Qué bueno leerte de nuevo cuentense intranquilo. La añoranza es grande cuando se está lejos y se tiene en la mente y el corazón ese trocito de tierra fértil donde nacimos.

  2. Yisel Durán Castaño dijo:

    Ay! mi cuetence intranquilo. Eso que sientes lo sentimos y sufrimos miles y miles de cubanos que como tú y yo tuvimos otras aspiraciones y sueños y nos atrevimos a ir en busca de ellos. Yo también tengo esperanza de que pronto nos den la buena noticia de que alguien, con buenos sentimientos, con sentido común y con el poder necesario, tenga la delicadeza de eliminar esa ley abusiva e inconcebible que ocasiona taaaaanto dolor y taaaaantas lágrimas derramadas por los cubanos y es que cuando cualquier persona de otro país nos hace la pregunta de: y entonces ¿Cuándo van a Cuba? Y uno tiene que explicarle que no podemos visitar nuestro país en un periodo de 8 años porque somos considerados unos traidores a la patria por decidir vivir en donde uno quiere y por querer mejorar nuestra economía, ese es el momento donde siempre nos dan la misma respuesta: Cómo? No entiendo, eso es una locura, Uds son cubanos y ese es su país y no han cometido ningún crimen…) y otras cosas más que no voy a escribir, porque de lo contrario voy a hacer un libro 😂. Como siempre me encantó 😍 tu escrito mi herrrrmoso. Estoy segura que vas a tocarle el 💖 y remover los sentimientos de muchísimos cubanos con ese tema tan fuerte para nosotros. Felicidades adelantadas por el día de mañana. TE AMO! 💞

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