El amor en los tiempos de Periodo Especial.

Mañana muchos de nosotros vamos a celebrar con júbilo el Día de San Valentín, en otros países lo celebran en otras fechas y en otros un poco más radicales sencillamente no lo celebran; nosotros los latinos, que somos unos desbordados de amor, ni locos dejaríamos de festejar tan solemne fecha. Hoy mientras observaba a mi esposa preparando una deliciosa comida cubana – sacando del menú la carne de res que sigue siendo prohibida en Cuba- me vinieron a la mente recuerdos de aquellos tiempos de período especial, aquellos que nosotros, los que lo sufrimos en carne propia jamás olvidaremos, tiempos que nos dejaron secuelas tanto físicas como psicológicas, tiempos que nos marcaron para toda la vida. campesino
Dentro de las cosas que recordé, están los amores de aquellos tiempos, amores que fueron capaces de sobrevivir ante el constate ataque del hambre voraz y la necesidad. Ahora nos reímos haciendo las historias, pero en aquella época más de uno (entre ellos yo) lloró. Eran tiempos de carencias infinita, pero donde nunca dejó de prevalecer el amor sincero entre las parejas que se amaban en serio y gracias a eso sobrevivimos.

Yo estaba en plena flor de la juventud y me gustaba la calle más que la comida, teníamos un piquete de lo más sano, aunque cuando estábamos corto de dinero nos emborrachábamos hasta con Toronjil, una fórmula química que preparaban en la farmacia de Cueto para los populares piojos, pero que afortunadamente para nosotros contenía alcohol.

Los sábados eran imperdonables, había que salir a la calle, era el día de encotrar pareja y darse algún que otro beso con alguna aparecida, solo que había un pequeño, pero molesto problema, yo tenía una sola muda de ropa, esa era ‘la combatiente’, la multiuso, la del baile, el velorio, los quince, el campo, la playa, la excursión y la de tardear, pero los sábados tenía que combatir, le tocaba pichear y aun así, siempre con la misma ropa, la noviesita en turno me quería, me amaba, me daba mimos y hasta me extrañaba (o al menos eso decía). Me quedo observando los jóvenes de hoy y veo el trabajo que pasan para conquistar un amor verdadero y sencillo, sin interés material, me da ganas de llorar por ellos.

niños

En este siglo que va corriendo, son cada vez menos las parejas que se regalan flores, que se dicen frases bonitas, cositas al oído, que se cogen de las manos en plena calle, que se envían papelitos por debajo de la mesa y a espaldas de los tarugos profesores. Ya se acabó aquello de: dile a tu amiguita que me tiene más enamorado que un perrito chiquito. Se acabó aquella magia de las miradas cruzadas y sonrisas pícaras.

Nosotros éramos pobres, mucho más que los jóvenes de ahora, pero sabíamos disfrutar la vida de una forma sana y no soy un viejo (tengo casi 31), esa pobresa nos dejaba ser más espontáneos, aunque a veces nos ponía en los aprietos del siglo.

Este servidor que alguna vez pasó por la universidad, pasó más de un “sofoco monetario”. Mi mamá me daba el dinero exacto para ir y retornar de la universidad, pero a veces el hambre me traicionaba y del presupuesto asignado para el tema transporte me comía una pizza o cualquier cosa y se jodía el retorno por supuesto. Recuerdo que tuve una novia extrangera, con la cual casi nunca me exibía por miedo a que la gente dijera que yo estaba ‘jineteando’. El caso es que una tarde que transcurría tranquila para mi, se convirtió en un verdadero caos cuando ella – La yumita- me invitó a tomar helado, a la primera le dije que si, “nos vemos en la noche” reafirmé…

sus-bolsillosCogí mi pantalón y le hice un examen físico cefalocaudal (de la cabeza a los pies) haciendo un arqueo de cajá para ver cuál era el saldo disponible para aquella aparatosa cita, el resultado final de la sumatoria de todo mi menudo: un peso, un CUP era la fortuna con la que contaba este desafortunado, quería que la tierra me tragara y me escupiera lo más lejos posible de aquella yuma (extrangera), de la univerdad y de cualquier cosa que semejara un producto lácteo. Hice un trabajo de arqueología en aquel cuarto buscando cualquier cosa que pudiera llevarme a conseguir un peso más, uds saben, o mejor dicho: algunos de uds saben, que en Cuba los helados cuestan un peso –los de bajo costo- , me estaba faltando un peso, solo uno para poder comprar dos helados, todo eso bajo mi suposición de que nos comiéramos solo uno cada uno. Después de una modesta colaboración por parte de los “guerrilleros” de cuarto, conseguimos reunir la prodigiosa cuantía de cinco pesos, ya más confiado me dispuse a acicalarme para partir a tomar el dichoso helado.

Ella llegó muy fina y divina y partimos, yo, con la misma muda de ropa de siempre – pantalón carmelita y camisa de cuadros- ella sencilla, tomados de las manos bajamos la escalinata… frente a La universidad de Ciencias Médicas de Holguín – donde estudié- vendían heladitos, de esos comunes de barquillo, yo, inocente me dirigía confiado, pero de pronto veo que la brújula de ella apuntaba en dirección completamente opuesta a la mía y quien conoce esa zona sabe que en frente venden barquillos de 1 CUP, pero al fondo lo que queda es el CUPET (especie de gasolinera donde generalmente hay tiendas en divisa cubana CUC, una modena que en esa fecha aún no tenía el gusto de conocer), sentí que las manos me empezaron a sudar, mi cara a enrojecer, mis piernas a temblar y fui haciendo como caballo con problemas de herradura, me fui frenando poco a poco y ya no sabía si acordonar mis zapatos, sacarme un ojo o que diablos inventar con tal de no llegar a ese lugar para donde ella – decidida- me arrastraba. CABALLO

A pocos metros del lugar, haciéndome el inocente pregunté ¿para dónde vamos? Aún sabiendo la respuesta, “al SERVI” – como también se le conoce a esas tiendas- contestó; una vez más pedía que un sismo categoría cinco en la escala Saffir-Simpson abriera la tierra en dos y me tragara de un feroz bocado, pero nada ocurrió; con los pasos más cortos que alguna vez di, llegamos y sin más nada que hacer dije: ¿hijita en que planeta tu vives? Eso es muy caro pa’ mi, sonriente y sin perder la ternura de aquel “bello” momento me dijo: yo lo sé, por eso te invité, en mi país cuando alguien invita, paga. Me volvió el alma al cuerpo, respiré profundo, dejé de temblar… volví a ser el yo de siempre, nunca antes agradecí tanto la tradición de un país hermano, ese día además del helado me tomé una cerveza bucanero, pero no jodas ¡Que susto! Y ¡Que penaaaa!

barquillo

La crudeza de esos tiempos no nos hacían perder el sentido común y no dejabámos ser espagueteamorosos unos con otros. Tiempo después conocí a mi esposa – cubanita ella- esa si sabía de la A a la Z de las necesidades y problemas económicos de aquellos días, con ella si podía hablar en español y a lo cubano cuando la cosa estuviera apretada para mi – que era siempre- Una tarde, al inicio de la relación, sin esperarlo me dijo: vamos a comer espagueti, yo, muy romántico y tiernamente le dije: te comiste un camión de locos, mi presupuesto está comprometido ya y se llama pasaje de regreso a Cueto el fin de semana, imagina quebrar mi “fortuna” iniciando la semana, eso se traduce en horas de desconcentración en clases rompiéndome el cérebro para ver cómo me retorno a casa; sonriendo me dijo: yo tengo dinero, a lo que ni corto ni perezoso dije: pues vamos a “meterle manos” a esos espaguetis de la casa de Raul, veinte pesos (CUP) cada ración y pidió una para cada uno. A ella sus padres la bendecían monetariamente con un poco (bastante) más que a mi, pero aun así viendo que yo provenía de una humilde familia, no dejó de quererme y ayudarme en todo, aun sabiendo desde el inicio que yo era, además de medio “acelerado” una persona sin muchas cosas materiales para dar, no demoré ni un minuto en demostrárcelo, lo primero que le regalé, en lugar de una flor, fue una pequeña yervita arrancada de la acera, pero el amor triunfó sobre nuestras necesidades y vicisitudes.

Años después descubrí que no era malo para hacer negócios simples y vendía más ropa que una boutique para sacarla a pasear – por voluntad mía- y así fue como un día de los enamorados, después de mucho esfuerzo y ahorro, pude llevarla una noche a tomar helado (en el SERVI).

Por eso, tú, muchachito nuevo que no tienes idea del trabajo que pasaron tus padres cuando naciste, quizás metidos en una universidad, quizás trabajando duro para sostener la naciente familia, quizás – casi seguro- sin una casa donde vivir, no te quejes tanto de lo poco o mucho que tienes, no trates de impresionar a tu novia con regalos caros y cosas banales, no trates de impresionar con las mejores fotos o selfies en las redes sociales, mis abuelos pasaron más de sesenta años juntos – hasta que la muerte de mi abuelo los separó- y en la época de ellos ni los creadores de Facebook habían nacido, solo existía amor sincero y nada más.

enamoradosLo que no debe morir es la escencia, lo que no debe morir es el amor, ese que con solo regalar una mirada tierna, una frase bonita, un cariñito en el momento exacto sabe complacer a la más exigente y neurótica de las mujeres. No debe morir ese amor que con tiernas palabras puede domar al más agresivo y obstinado de los hombres. Dale amor a tu pareja aunque los tiempos estén ‘apretados’, pequeñas cosas hacen la diferencia, pero sobre todo, no te dejes de amar a ti mismo, solo así amarás a los demás.

Muchas felicidades a todos los que celebran San Valentín el día de mañana, felicidades a los que lo celebran otro día y felicidades tambien a los que no lo celebran, todos los días son día de los enamorados si el amor es verdadero. Siempre orgulloso de lo que soy, les recuerdo que nosotros no pedimos ser cubanos, sencillamente, tuvimos mucha suerte. Mil bendiciones a todos, que la vida les sonría y que cada paso que den sea firme y estrictamente bien calculado, reciban el saludo cariñoso de este amigo que los quiere: cupido

El cuetense intranquilo.

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Acerca de El cuetense intranquilo

Soy un sencillo intruso que se somete a pruebas que el destino le pone, escribo lo que quiero mientras pueda, el día que no pueda escribir lo que quiero, me dedicaré a pensarlo. Amo a mi familia más que a mi mismo. Soy de Cueto, Holguín, Cuba y tú?
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6 respuestas a El amor en los tiempos de Periodo Especial.

  1. Tamara Cruz dijo:

    Hermano que decirte, con tus palabras reí y lloré pues me vi reflejada, nosotros los de la vieja guardia sabemos muy bien el trabajo que pasamos, donde lo único que teníamos para ofrecer era AMOR VERDADERO como dice Juan Gabriel en una de sus canciones, yo recuerdo que le decía a mi mamá :mami a mi el que me quiera me tiene que querer como soy….. Nada mi amigo deseo que el amor nunca les falte y quisiera que triunfaras en la escritura, que continúes haciendo eso que haces,que aunque no sea una especialista en el tema, para mi lo haces muy bien!!!!un abrazo

  2. ROBERTO PEREZ QUINTANA dijo:

    Hermano muy real tu relato has echo una acuarela de lo que fueron esos tiempos pero eso es lo lindo de ser cubano en los cortos trenta años de edad que picamos mucho….no graduamos de medicos, economista, historiadores,inventores.. .Muchas felicidades en ese amor de ustedes dos y que dure siempre…valla que podemos contar una historia similar …lo que la necesidad me hizo descubrir antes los negocios…un abrazo hermanito

  3. Jueves triste dijo:

    Hola Cuetense intranquilo, magnífica entrada, como siempre. Me he reído mucho con las vicisitudes narradas del período especial, tremenda capacidad del cubano de reír con lo que cualquier otro lloraría, pero a la vez haces reflexionar sobre un hecho innegable: cada vez es más difícil que las personas se entreguen con sinceridad en una relación sin que medie el interés material. Martí define lo que es el amor auténtico con solo dos palabras… Rocío, Goteo…que haya siempre una perla en la hoja verde, una mirada cómplice en los ojos, en la frente un beso tibio…..Felices los que pueden amar así. Gracias por compartir tus historias y feliz día del amor y la amistad.

  4. Anónimo dijo:

    Me deleite leyendo esto fue trasladarme a aquellos tiempos en la beca. No pierdas nunca esa sinceridad y humildad que te caracteriza. Feliz dia del amor !!!!!!!!

  5. Yisel Durán Castaño dijo:

    Bueno bueno ya yo estaba al punto de ponerme neurótica como esas mujeres que mencionaste jajjajaja. Muy bonito tu relato amor. Nadie mejor que yo sabe que todas tus palabras son reales. Aunque fuimos los primeros en felicitarnos a las 12:00 te felicito nuevamente y como siempre digo : que Dios nos de la bendición de continuar junticos para toda la vida y amándonos como lo hacemos hasta ahora. TE AMO MI TESORO! !!!

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